.UN SAN PATRICIO VERDE CARIBEÑO:LA CELEBRACIÓN DEL 17 DE MARZO ENLA ISLA DE MONTSERRAT
University of the West Indies - Antigua State College (Antigua y Barbuda)
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San Patricio caribeño
La isla caribeña de Montserrat es también conocida como la Isla Esmeralda del Caribe, no solo por el exhuberante color verde de su paisaje tropical, sino también por sus vínculos históricos y culturales con Irlanda. Los primeros habitantes de la isla fueron los pueblos indígenas Arawak y Carib. Estos últimos llamaron a la isla Alliouagana (‘tierra de la mata pringosa’), tal vez por la abundancia de aloe autóctono. Es a Cristóbal Colón, sin embargo, a quien debe su nombre actual, pues a su paso por la isla en 1493 la bautizó en recuerdo de los montes catalanes, el monasterio y la patrona epónimos. Los primeros asentamientos europeos se remontan a 1632, cuando de la vecina isla de Nevis llegó un contingente de refugiados católicos irlandeses, cuyo credo no era bienvenido en otras colonias británicas del Caribe, de mayoría protestante. Así mismo y simultáneamente, a Montserrat llegó también mano de obra irlandesa voluntaria con contrato de aprendizaje (indentured servants), en su mayoría procedente del Condado de Cork, y en menor medida de Clare, Donegal, Galway, Tipperary, Waterford, Westmeath y Wexford, germen de la futura plantocracia azucarera de la isla. Montserrat fue además el vertedero penal de muchos prisioneros políticos y militares irlandeses, por orden de Cromwell tras su victoria en Drogheda en 1649. Allí Cromwell desterró también a todo aquel irlandés que representara una carga para las arcas públicas, ya fueran huérfanos, viudas o vagabundos. Un censo de 1678 muestra que más de la mitad de la población de la isla eran irlandeses (unos 1900), y el resto de origen inglés, escocés y africano. No resulta pues sorprendente, que el elemento irlandés haya ejercido la influencia más notable en el desarrollo cultural de Montserrat, aun visible hoy en día.
El elemento irlandés está presente, por ejemplo, en el sello en forma de trébol verde que se estampa en el pasaporte del visitante y aparece grabado en la fachada de la Casa del Gobierno (Government House), así como en el escudo nacional, en cuyo blasón se representa a Erin (personificación feminina de Irlanda) portando una cruz y un harpa. El legado irlandés está también muy presente en los topónimos montserratinos (Sweeney’s Well, Harris Village, Potato Hill, Cork, Kinsale), en los nombres de las familias propietarias de antiguos ingenios o haciendas azucareras (Farrel, Riley, Dyer, Molyneux, Lee), así como en los apellidos de los lugareños comunes (Allen, Daley, Roche, Carty, Kirwan, Skerret, Lynch, O’Garro, Cabey, Brade, Murraine, etc.). El plato nacional de la isla recibe el nombre de agua de cabra (‘goat water’) y está directamente emparentado con el cocido irlandés (‘Irish stew’). La popular danza folclórica isleña del Bam-chick-a-lay, también se cree que tiene su origen en el zapateado irlandés (Irish step dance). El inglés que se habla en la isla está teñido de acento irlandés (Irish brogue), y durante la semana de fiestas de San Patricio la gente sigue vistiendo de riguroso verde, tal y como marca la tradición.
Montserrat es el único país del mundo, además de Irlanda, donde el
día de San Patricio (17 de marzo) es fiesta nacional. Durante toda
una semana el calendario isleño se viste de fiesta para celebrar
la riqueza cultural autóctona afro-irlandesa, así como para
conmemorar una famosa insurrección de esclavos africanos contra la
plantocracia azucarera irlandesa de la isla que tuvo lugar un 17
de marzo de 1768, y que fue fraguada aprovechando las
distracciones festivas de los patronos. Sin embargo, alguien dio
el chivatazo, y la rebelión terminó con el ahorcamiento público de
nueve esclavos promotores de la misma. Aun hoy en día continúa el
debate sobre quién pudo haber sido el traidor. La esclavitud no se
aboliría en Montserrat hasta 1834 y el cruento episodio sirvió
para desacreditar el mito existente sobre la benevolencia y
solidaridad de los patronos irlandeses, sabedores y sufridores en
carne propia de la opresión británica.
Miss Goosey
Mascarada tradicional
Al igual que Irlanda, Montserrat ha sufrido muchas penurias durante su historia, en especial durante su historia más reciente. En 1989 fue devastada por el Huracán Hugo y en 1995 el volcán Soufriere Hills entró sorprendentemente en erupción tras toda una vida adormilado, provocando el desahucio de gran parte del sur de la isla, incluida su capital, Plymouth (la Pompeya de los tiempos modernos), y la villa de festejos (Festival Village), ubicada hasta entonces en la parroquia de St. Patrick’s. Su población se ha visto en consecuencia drásticamente diezmada, pasando de 13000 habitantes antes de 1989 a 3000 tras la erupción de Soufriere Hills en 1995. En la actualidad los 6000 pertinaces residentes que la habitan han continuado fieles a la cita del 17 de marzo en otro recinto festivo habilitado en las inmediaciones de Little Bay (noroeste de Montserrat), donde también se concentra el proyecto de nuevo núcleo urbano para la isla.
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